¿Como se realiza una rinoplastia?

rinoplastia

Dibujo 3

Una rinoplastia se puede realizar con anestesia local o con anestesia general dependiendo de la técnica que haya que emplear y de la extensión de la operación. Independientemente de esto, generalmente se trata de un procedimiento ambulatorio que sólo en casos determinados por su complejidad o duración necesita ingreso hospitalario. Una rinoplastia se basa principalmente en “esculpir” el armazón de hueso y cartílago que se encuentra bajo la piel de la nariz. Este proceso de escultura supone en ocasiones reducir el tamaño de huesos o cartílagos, modificar su forma o aumentarlos de tamaño según el caso. Pretender obtener una nariz excesivamente pequeña, además de ser anatómica y funcionalmente poco aconsejable, suele ser estéticamente poco satisfactorio. Muchas de las rinoplastias secundarias que se practican se operan debido a resecciones “excesivas” de huesos o cartílagos.

Tanto las rinoplastias como las rinoseptoplastias se realizan a través de incisiones que se encuentran en el interior de la nariz y que, por tanto, dejan cicatrices no visibles. Si su nariz es “difícil” o se necesita visualizar totalmente todas las estructuras internas, es posible que se necesite realizar una incisión en la piel que separa los orificios nasales (conocido como columela); es lo que se conoce como técnica abierta (dibujo 3) . Solo en este caso y cuando es necesario estrechar las alas de la nariz quedan cicatrices, que en la práctica son imperceptibles en poco tiempo. Los cambios producidos en el dorso (como la eliminación de la giba nasal) y en la punta nasal (como el afinamiento o la elevación), buscarán la armonía de los contornos de la nariz al mismo tiempo que la armonía facial. Los cartílagos de la punta se remodelan de diferentes formas ( raspado, resección, sutura) para conseguir la forma, proyección y elevación adecuados. Los cartílagos del dorso nasal junto con los huesos deberán ser rebajados o elevados para conseguir que sea recto o levemente convexo, según los casos, de forma que la caída desde la ceja hasta la punta forme un línea continua sin interrupciones. Si el dorso ha sido rebajado de forma significativa se producirá un ensanchamiento nasal que deberá ser corregido. Esta corrección se consigue habitualmente realizando osteotomías laterales de los huesos de la nariz que permiten estrecharla proporcionalmente. Para refinar finalmente la forma y proporciones de la nariz puede llegar a ser necesario, en un pequeño porcentaje de casos, la colocación de injertos de cartílago y/o hueso en zonas estratégicas. Estos injertos suelen obtenerse del tabique nasal,

Se puede realizar un rinoplastia estética junto con una cirugía funcional o reparadora de la nariz, sin embargo es más difícil porque hay menor estabilidad de las estructuras al finalizar al operación. Por ejemplo se puede realizar simultáneamente la corrección de cualquier anomalía que produzca dificultad respiratoria como las desviaciones del tabique nasal o las alteraciones de la válvula nasal, reducción de los cornetes o incluso cirugía endoscópica sinusal.

Una vez terminada la operación, se coloca una férula termomaleable en el dorso de la nariz y unos tapones dentro de los orificios nasales. Los tapones se extraen a las 24 horas. A veces se colocan unas láminas de silicona a ambos lados del tabique para estabilizarlo que se extraen a la semana y permiten respirar.

Es posible que en el estudio preoperatorio se la haya aconsejado algún tipo de perfiloplastia (modificación del perfil facial) para armonizar los rasgos faciales y mejorar el resultado final. Entre las opciones más frecuentemente añadidas a una rinoplastia está la mentoplastia. También puede añadirse el tratamiento de los pómulos o de las bolsas grasas de Bichat. Estas bolsas se eliminan parcialmente desde dentro de la boca y mejoran el contorno facial resaltando los pómulos mediante el adelgazamiento de las mejillas.

El postoperatorio.

En el postoperatorio los analgésicos que se le recomienden controlaran las molestias que puedan surgir; habitualmente son leves y duran unas cuarenta y ocho horas. Durante las siguientes 24 horas a la operación es recomendable estar en reposo para controlar mejor las molestias y evitar sangrados molestos. Notará la aparición de moretones e inflamación alrededor de los ojos. Esto es normal y puede aumentar en los días siguientes; no debe alarmarse. A partir de las cuarenta y ocho horas estos fenómenos suelen ir mejorando gradualmente hasta desaparecer en unos diez días. Los tapones de la nariz se retiran en un tiempo variable; generalmente en las primeras 24 horas. La férula del dorso se retira en unos siete días. En la mayoría de los casos el paciente puede realizar trabajos sedentarios después de 48 horas. No deberá llevar gafas, realizar ejercicios violentos o sonarse la nariz en aproximadamente un mes. Deberá evitar el sol o solárium por un periodo mínimo 1 mes y usar filtros adecuados.
 En aproximadamente diez a catorce días habrán desaparecido las moretones y gran parte de la inflamación y su aspecto será prácticamente normal. Podrá mantener su higiene facial habitual y emplear cremas hidratantes para mejorar el aspecto de la piel. Deberá tener en cuenta que, en función del “cambio” que se haya producido en su nariz, pueden pasar más de cuatro meses ( en ocasiones un año) hasta ver el resultado final. Cuando esto ocurre la punta de la nariz quedará completamente blanda y los perfiles perfectamente definidos. La inflamación que de forma natural ocurre en el interior de la nariz y que será algo mayor si se ha realizado cirugía funcional, producirá una pequeña dificultad respiratoria transitoria que se resolverá al ir desapareciendo la inflamación.

Es siempre muy importante determinar cuales son las características de cada paciente para poder ofrecerle un resultado adecuado.

Consejos para reducir la hinchazón y los moretones

Hinchazón y los moretones son una parte normal de la recuperación de la rinoplastia, que dependen de varios factores relacionados tanto con la técnica quirúrgica y el paciente. Técnicas que aumentan los moretones y la hinchazón incluyen la fractura de los huesos nasales (osteotomías), la extensión de la disección de tejidos blandos / elevación de la estructura óseo-cartilaginoso, y si la operación se llevó a cabo abierta o cerrada. Los factores del paciente como la edad, grosor de la piel, la nutrición, la tendencia al sangrado / trastornos, y los medicamentos que favorecen el sangrado.

Obviamente, no muchas de estas variables están bajo el control del paciente, sin embargo el alcance de la contusión y la gravedad de la inflamación puede ser minimizado siguiendo estos consejos:

Evite los medicamentos que diluyen la sangre para un mínimo de 2 semanas antes de la cirugía y no se lo reanudarán hasta que su médico le indica que debe. Estos medicamentos incluyen (pero no limitados a): aspirina, ibuprofeno, antiinflamatorios, heparina, Lovenox, Coumadin, Plavix.

Evite las multivitaminas / remedios herbales / etc tés que contienen altos niveles de vitamina E, Ginseng, Ginko - estos pueden hacer que usted sangre con más libertad.

Si usted tiene una tendencia al sangrado o moretones con facilidad, tiene un historial de trastornos hemorrágicos, o tienen un familiar con un trastorno de la coagulación, usted debe discutir esto con su médico antes de la cirugía.

Bolsas de hielo para aplicar a las mejillas de las primeras 48 horas

Mantenga su cabeza elevada superior a su corazón. Esto ayudará a minimizar la cantidad de edema (hinchazón).

Evite fumar

Los suplementos de hierbas como bromelina, el extracto de papaya, y el árnica puede ser beneficiosa. pero pocos estudios han demostrado su eficacia.

Por encima de todo, sea paciente. La mayoría de los moretones y la hinchazón disminuirá gradualmente durante las primeras una o dos semanas después de la cirugía.